En marzo de 2026, Sebastián Maag Pardo asumió el mando de Petroecuador, en calidad de gerente general subrogante, con la misión principal de elevar la producción de crudo.
Tras casi cinco meses al frente de la mayor empresa pública del país, Maag explicó los resultados conseguidos, los planes y las metas en varias áreas. Destacó los esfuerzos en producción, la generación de energía, la situación con el campo Sacha, la Refinería de Esmeraldas, la reducción de pinchazos (robo de crudo), entre otros temas.
¿Cuál ha sido el principal desafío que asumió al venir a la empresa?
Al ingresar a Petroecuador como gerente general, el principal desafío era, obviamente, subir la producción nacional de hidrocarburos, tanto crudo como gas. Hemos incorporado más de 10.000 barriles diarios a la producción petrolera nacional desde abril hasta julio.
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Por otro lado, era el tema de la Refinería de Esmeraldas; incrementar el abastecimiento doméstico de combustibles de los derivados nacionales. Lo hemos logrado: pasamos de tener una Refinería de Esmeraldas que estaba apagada y funcionando por debajo del 30 % de su capacidad a actualmente tener un parque refinador que funciona sobre el 80 % entre las tres refinerías. Ya pasó de procesar alrededor de 75.000 barriles de crudo al día en marzo a estar, actualmente, sobre los 145.000 barriles.
¿Dónde están los 10.000 barriles incorporados, si en la producción acumulada de enero a junio hay una contracción de la producción?
Sí, es que desde enero hasta junio se mantiene una pequeña contracción. Sin embargo, si usted analiza los datos desde marzo o abril, cuando la producción estaba un poco por debajo de los 360.000 barriles al día, actualmente estamos rodeando los 370.000.
Entonces hemos subido desde abril y mayo en adelante. La expectativa es superar los 380.000 barriles de crudo para pasar los niveles de producción que teníamos desde enero dentro del próximo mes.
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¿Los 380.000 barriles diarios en qué periodo?
Para el final de septiembre estaremos en 380.000 barriles.
¿Cómo lo van a lograr?
Hay dos cosas. Por un lado, es tener mucha disciplina y seriedad en la ejecución de la campaña de perforación y reacondicionamientos (workovers). Así fue como hemos incorporado los 10.000 barriles.
Estamos presionando en todos los activos para que nuestras contrapartes (que a veces son las prestadoras de servicios), optimizar calendarios, sacar los mejores rendimientos de las inversiones, ya que estaban planeadas.
Por otro lado, también hay temas de fiabilidad operativa, principalmente de la generación eléctrica en campos. Usted, si sigue la producción diaria de petróleo, va a ver que puede estar incrementando: sube a los 370.000 barriles y después pueden perderse 5.000 o hasta 11.000 barriles cuando pasa un evento de shutdown eléctrico o una falla.
Justamente, ese ámbito de generación eléctrica y autosuficiencia eléctrica para las operaciones de Petroecuador es un pilar fundamental que estamos intentando fortalecer.
¿De cuánto será la inversión para llegar a los 380.000 barriles?
En lo que queda del año significa, por lo menos, $ 180 millones más dentro de lo que está planificado. Estamos viendo si es que con extensiones contractuales se pueden superar los $ 200 millones, pero con los $ 180 millones ya programados deberíamos llegar a nuestro objetivo.
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¿En qué activos o campos se va a concentrar el incremento?
Principalmente, Auca, Lobo, que es un campo que se está reactivando; Sacha, donde tenemos oportunidades de incremento a corto plazo; y en el Bloque 12.
¿En qué promedio subirá Sacha?
Para finales de este año queremos estar sobre los 74.500 barriles al día. El plan de desarrollo para los siguientes dos años sería llevarlo a los 76.000.
¿Cómo van los procesos para la variante definitiva del SOTE?
Estamos obteniendo el giro específico del negocio para transporte en la variante definitiva; eso nos va a permitir agilizar los tiempos. También estamos encontrando sinergias con la variante definitiva de OCP, que es nuestro socio y vecino. La construcción se iniciaría el próximo año y terminaría en 2028.
¿Cuál es el estado actual de la Refinería de Esmeraldas?
Tras el incendio que sucedió en marzo estaba debajo del 30 % de su capacidad operativa. Al 2 de junio logramos la reactivación de las unidades principales: la unidad FCC, y estaban funcionando catalíticas y no catalíticas 1 y 2. La refinería estuvo hasta julio en el 90 % de su capacidad operativa, inclusive por encima. Actualmente estamos haciendo mantenimientos programados que se esperaban hacer antes de la época de estiaje. Y por más que sí estamos sobre el 80 % de la capacidad, ya estamos sacando adelante proyectos para obras que a largo plazo nos van a dejar la refinería a punto.
Hay que renovar un horno, que es una obra bastante grande. En las unidades HDS y de producción de diésel también hay que hacer unos mantenimientos. Estamos sacando proyectos de cableado eléctrico y generación eléctrica dentro de la Refinería de Esmeraldas para que haya más fiabilidad operativa. Esperamos sacar procesos en el próximo mes o dos, para que hacia el final del año ya tengamos en curso las obras que nos lleven al 100 %.
¿La inversión ahí?
Son más de $ 50 millones, de los cuales ya se han invertido $ 16 millones y faltan $ 35 millones hasta finales de año.
¿Cómo se está trabajando para la generación eléctrica en campos petroleros?
Estamos estructurando actualmente diez proyectos de generación eléctrica que van a sumar 120 megavatios (MW) de generación para las operaciones de Petroecuador: 48 megavatios de esos 120 son a gas asociado y 70 MW aproximadamente son a crudo.
La generación a gas y a crudo, en cuanto a costos y emisiones, resulta más eficiente para la operación de Petroecuador. La estrategia en general es reemplazar generación eléctrica a diésel y, sobre todo, generación rentada a diésel, (porque) no son equipos propios de Petroecuador, sino rentados a terceros, (reemplazarlos) por proyectos BOOT permanentes a largo plazo a gas y a crudo.
¿En qué periodo?
En los próximos dos años.
¿Qué resultados han obtenido con los trabajos en el campo de gas natural Amistad?
Ahorita estamos en una curva ascendente de producción de gas doméstico y eso es buena noticia. Cuando se inició la campaña de workover actual que se está haciendo, y sigue en proceso en su segunda fase, el campo Amistad producía alrededor de 17 millones de pies cúbicos día; actualmente estamos en 28 millones. Entonces, se ha sumado un 65 %, 11 millones de pies cúbicos día, a la producción nacional de gas.
Estamos a la mitad de la campaña. La expectativa es llegar a cerca de los 40 millones de pies cúbicos día para el mes de septiembre.
¿Qué significa esto?
Pasamos de tener 17 millones de pies cúbicos día, que abastecían parcialmente al sector eléctrico y que abastecían, digamos, deficientemente al sector industrial, a abastecer hoy en día completamente al sector industrial y a estar a la espera de que el sector eléctrico pueda ingresar nueva generación.
¿Cómo va el proceso de delegación del campo Sacha?
Hay conversaciones, hay interesados. No hay delegación, no estamos buscando una concesión de Sacha actualmente. Petroecuador no sale de la ecuación. Se mantendrá como el operador. Lo que estamos buscando es sumar un socio de primer nivel, para que nos ayude a estudiar el campo y generar un plan de inversiones y desarrollo para subir la producción a mediano y largo plazo, para así maximizar el valor del activo para beneficio de los ecuatorianos.
¿Qué figura legal sería?
Estamos analizando justamente la figura contractual.
¿El seguro petrolero está activo?
El seguro petrolero está activo. Actualmente estamos protegidos ante la caída que vemos de los precios internacionales del petróleo. El seguro petrolero se contrató cuando los precios estaban altos; estábamos en los máximos de los últimos años, alrededor de abril, justamente con la intención de protegernos ante una caída de los precios de hidrocarburos más adelante en el año.
Sobre los pinchazos (robo de hidrocarburos en poliductos), ha habido articulaciones con el Ministerio de Defensa y la Policía Nacional. ¿Cómo están en esto?
Me deja cerrar con una buena noticia. Estamos en los últimos cuatro meses seguidos con tendencias a la baja, respecto al año pasado. El año pasado nos robaron $ 150 millones en todo el 2025. Si es que mantenemos la tendencia a la baja, este año estaría debajo de los $ 115 millones, lo que implica una reducción proyectada del 23 %.
Esta es una pérdida que se tiene que minimizar hasta el 0. Con acciones firmes, de la mano del Ministerio del Interior, el Ministerio de Defensa y la acción del presidente Daniel Noboa, estamos poniendo en orden y controlando la sustracción ilícita de hidrocarburos. (I)