Los asesores de Shein presentan la compañía a potenciales inversores con una valuación por debajo de u$s 30.000 millones, una caída de casi 70% respecto de su pico, mientras la minorista de fast fashion pelea por captar el interés de los inversores en su tan esperada salida a bolsa.
Los reguladores chinos aprobaron el mes pasado la solicitud del gigante de indumentaria para listar en Hong Kong, dando luz verde a una IPO que llevó más de cuatro años de preparación.
Los intentos previos de Shein de listar en Nueva York y Londres fueron frustrados por la oposición de políticos y el escrutinio sobre su cadena de suministro china.
La valuación por debajo de u$s 30.000 millones se compara con la de más de u$s 100.000 millones que Shein alcanzó tras una ronda de financiamiento privada en 2022, según dos personas al tanto del proceso.
Puertas adentro, Shein fijó una valuación objetivo de u$s 30.000 millones, según dos personas con conocimiento de los planes de la compañía. Si la IPO se concretara a un nivel inferior, la empresa podría verse obligada a volver a consultar con sus inversores actuales antes de avanzar, según una de las fuentes.
Otra persona al tanto del proceso señaló que hubo inversores interesados en comprar acciones a una valuación “de entre 25.000 y 29.000 millones [de dólares]”.
La popularidad de Shein explotó durante la pandemia, cuando los consumidores encerrados en sus casas se vieron atraídos por sus precios bajos y su enorme inversión publicitaria.
Pero su valuación se vio golpeada por la implementación de aranceles en EE.UU., además de la eliminación de las exenciones impositivas que le permitían a la compañía evitar el pago de derechos de importación al enviar los pedidos de sus clientes a EE.UU. o la Unión Europea.

Mientras tanto, se intensificó la competencia de la rival china Temu —que copió el modelo de Shein de enviar productos directamente desde las fábricas a las casas de los consumidores occidentales— y aumentó el costo del transporte aéreo de carga.
Dos personas al tanto del roadshow de la IPO advirtieron que Shein, que fabrica en China pero tiene su sede corporativa en Singapur, podría tener dificultades para convencer a los grandes inversores institucionales chinos de comprar acciones en la oferta.
La compañía, fundada en China, reportó una pérdida neta trimestral de u$s 99 millones en el primer trimestre, al tiempo que advirtió sobre el riesgo que representan las tensiones comerciales entre EE.UU. y la Unión Europea para su negocio, en una presentación ante la bolsa de Hong Kong.
La ganancia neta, que había tocado un pico de u$s 3.400 millones en 2024, cayó a u$s 2.000 millones el año pasado. El margen de ganancia neta se redujo con fuerza, de 8,7% a 4,9%, en el mismo período.
Shein no respondió a un pedido de comentarios. Dos de los bancos líderes de la IPO, Goldman Sachs y Morgan Stanley, declinaron hacer comentarios. El tercero, JPMorgan, no respondió a un pedido de comentarios.