Si te roban el celular esto debes hacer en los primeros 5 minutos para cuidar tu dinero y datos

2026/09/03

Una mano con guante negro saca un teléfono celular del bolsillo trasero del pantalón de un hombre dentro de un metro con pasajeros.

El robo de un celular obliga a actuar en los primeros cinco minutos para bloquear el equipo, cortar la línea y proteger las cuentas sensibles. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El robo de un celular obliga a reaccionar de inmediato para impedir accesos al correo electrónico, las aplicaciones bancarias, las redes sociales y los códigos de recuperación. Los primeros cinco minutos deben servir para bloquear el equipo, cortar el uso de la línea y proteger las cuentas que podrían quedar abiertas.

Un teléfono contiene fotografías, documentos, contactos, medios de pago y accesos personales o laborales. El riesgo no se limita a perder el aparato: quien lo roba puede intentar aprovechar las sesiones iniciadas, el número asociado a la SIM o las notificaciones que lleguen al dispositivo.

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Tras el robo de un celular, lo primero es usar otro dispositivo para bloquearlo a distancia, pedir al operador la suspensión de la SIM y cerrar o proteger las cuentas sensibles. Esa respuesta inicial reduce la posibilidad de que alguien use el teléfono, reciba códigos de verificación o entre en servicios financieros.

La criminóloga y experta en ciberseguridad María Aperador advierte en sus redes sociales que “la primera hora lo es todo”. El problema es que muchas víctimas entran en pánico y no actúan con un orden definido mientras el teléfono conserva accesos que ya estaban autorizados.

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Una mano saca un teléfono celular negro del bolso abierto de una mujer que camina por la calle entre otras personas.
Un celular robado expone correo electrónico, aplicaciones bancarias, redes sociales, fotografías, documentos y códigos de recuperación asociados a la SIM. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El primer paso es ingresar desde otro teléfono, una computadora o una tableta a la cuenta vinculada al dispositivo. En iPhone, se puede activar el modo perdido desde iCloud o desde otro aparato de Apple, siempre que Buscar mi iPhone estuviera activado.

En Android, el usuario puede recurrir al Localizador de Google o a Encontrar mi dispositivo. Estas herramientas permiten ubicar el celular, bloquearlo y, si resulta necesario, borrar la información que contiene.

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Bloquear el aparato no elimina todos los riesgos, pero dificulta el acceso directo a su contenido. También impide que una persona use con facilidad aplicaciones que no exigen una autenticación adicional.

El segundo paso debe ser llamar al operador móvil para comunicar el hurto. La solicitud debe incluir el bloqueo de la línea, la tarjeta SIM y el IMEI, el identificador único de cada equipo.

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Un hombre con capucha y mascarilla le quita el teléfono celular a una mujer en una calle peatonal.
En iPhone y Android, el usuario puede bloquear el celular a distancia, ubicarlo y borrar la información desde iCloud, Buscar mi iPhone o el Localizador de Google. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La SIM requiere atención inmediata porque puede recibir SMS y llamadas con códigos de verificación. Si sigue activa, un delincuente podría intentar restablecer contraseñas o entrar en cuentas que usan el número telefónico como segundo factor de autenticación.

El IMEI es un código de 15 dígitos que puede consultarse antes de un incidente al marcar *#06# o en la caja del celular. El reporte al operador busca impedir que el equipo se conecte a redes móviles.

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El correo electrónico debe ser la siguiente prioridad. Esta cuenta suele ser la vía para recuperar contraseñas de redes sociales, plataformas de pago, servicios de almacenamiento y aplicaciones financieras.

La recomendación es cambiar la contraseña del correo principal desde otro equipo. Después, se deben revisar las sesiones abiertas y cerrar las vinculadas al celular robado cuando cada plataforma ofrezca esa opción.

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Primer plano de un delincuente encapuchado con el rostro oculto arrebatando un teléfono celular a una persona joven en la calle, con gente borrosa al fondo.
La SIM activa permite restablecer contraseñas y acceder a cuentas que usan el número telefónico como segundo factor de autenticación. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Este control debe extenderse a redes sociales, aplicaciones de mensajería y cuentas de almacenamiento. Un teléfono bloqueado puede conservar sesiones activas, por lo que el acceso a una plataforma no siempre depende de desbloquear el aparato.

Si el celular tenía aplicaciones bancarias, billeteras digitales o medios de pago, la víctima debe comunicarse con las entidades financieras. El objetivo es bloquear los accesos digitales y los productos asociados al dispositivo antes de que se produzcan operaciones no autorizadas.

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Según Aperador, la mayoría de los fraudes ocurre en los primeros 10 minutos posteriores al robo, antes de que la víctima bloquee el equipo o las cuentas vinculadas.

La posibilidad de actuar durante los primeros cinco minutos depende de medidas que deben prepararse antes. Tener activa la localización remota permite bloquear o borrar el equipo sin esperar a llegar a una tienda o a una comisaría.

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Mujer sentada a una mesa, mirando un teléfono celular iluminado. En la mesa hay una lámpara encendida y una taza de café. Fondo con luces borrosas.
La protección ante robo del celular depende de configuraciones previas como la localización remota, el bloqueo biométrico y un PIN o contraseña segura. (Imagen Ilustrativa Infobae)

En iPhone, Buscar mi iPhone se configura desde la cuenta de Apple, en el apartado Encontrar. Apple también dispone de Protección del dispositivo en caso de robo, dentro de Ajustes, Face ID y código.

Esa función exige desbloqueo biométrico para realizar modificaciones sensibles. Puede imponer una espera de una hora antes de alterar ajustes críticos de la cuenta, incluso si quien tiene el aparato conoce el código.

En Android, las opciones suelen encontrarse en Ajustes, Google, Todos los servicios y Protección ante robo. Según el modelo, pueden activarse el Bloqueo por detección de robo, el bloqueo cuando el dispositivo queda sin conexión y el Bloqueo remoto.

El bloqueo de pantalla debe combinar un PIN o contraseña difícil de adivinar con reconocimiento facial o huella dactilar. Las aplicaciones bancarias y el correo electrónico merecen esa protección reforzada.