
La muerte de Joan Sebastián Guerrero, un joven colombiano de 26 años ―en el estado de Maine, Estados Unidos, a manos de agentes de ICE (Servicio de Control de Inmigración y Aduanas)―, el lunes 13 de julio de 2026, provocó fuertes críticas contra el gobierno del presidente electo Abelardo de la Espriella y abrió un debate nacional sobre la defensa de los derechos de los connacionales en el exterior.
La senadora electa del Pacto Histórico Esmeralda Hernández cuestionó la reacción del gobierno electo tras conocerse el caso de Guerrero.
En una publicación en X, Hernández señaló: “José Manuel Restrepo no corrió a rechazar el asesinato del joven colombiano Joan Sebastián, a manos de la ICE de Trump, pero sí a darle la mano a Marco Rubio y pedirle permiso para entrar al Escudo de las Américas”.
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Para la congresista, la conducta oficial refleja una falta de compromiso con los intereses nacionales y una cercanía con la administración estadounidense. Hernández recalcó: “Lo advertimos: la lealtad de Abelardo está con los gringos, no con Colombia”.

La legisladora también se refirió a la reciente visita de altos funcionarios del Ejecutivo colombiano a Estados Unidos. En sus palabras, “lo de su vice en EEUU no es una gira por Colombia, es una gira de la vergüenza y la indignidad”.
A las críticas de Hernández se sumó la voz de Isabel Zuleta, también senadora electa del Pacto Histórico, quien destacó que no solo sectores progresistas han pedido explicaciones sobre la política migratoria estadounidense.
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“Hasta congresistas republicanos (María Elvira Salazar) están exigiendo explicaciones por los maltratos y las muertes de migrantes bajo la administración Trump”, observó Zuleta aludiendo al alcance internacional del reclamo.
La congresista preguntó públicamente: “¿Dónde quedó el supuesto ‘defensor de la patria’ cuando asesinan a un colombiano y se vulneran los derechos de nuestros connacionales?”.

Por último, el exgobernador de Nariño, Camilo Romero, abordó el tema desde la perspectiva de los derechos humanos y la relación entre los gobiernos de Colombia y Estados Unidos. Romero afirmó: “ICE mata a un colombiano. Abelardo mira para otro lado. ¿Por su ciudadanía gringa?”.
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El exmandatario regional calificó el crimen como un acto infame y ruinoso, subrayando que Guerrero tenía permiso para residir y trabajar en Estados Unidos y fue asesinado delante de su hija de tres años.
Romero fue más allá en sus cuestionamientos al sostener que este caso “demuestra el atropello constante de Trump hacia la comunidad latina” y que la reacción oficial “ratifica lo que ya habíamos dicho: la lealtad y el silencio empeñado por Abelardo de la Espriella a Estados Unidos por su nacionalidad”.
El exgobernador preguntó públicamente por qué figuras como el presidente Gustavo Petro, la exvicepresidenta estadounidense Kamala Harris y el alcalde de Nueva York condenaron el asesinato, mientras que ni Abelardo de la Espriella ni su equipo en Washington emitieron un rechazo inmediato.
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En su declaración, Romero cuestionó la postura de las autoridades estadounidenses y la tibieza de la respuesta colombiana: “¿En serio creen que ICE hace un buen trabajo, como cínicamente dice el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, a pesar de los asesinatos, de las violaciones de derechos humanos?”.
El exgobernador apuntó a un presunto interés del gobierno colombiano en evitar cualquier confrontación diplomática por temor a incomodar a Washington.
Romero atribuyó la actitud del Ejecutivo a la nacionalidad estadounidense de De la Espriella y a la designación de un canciller que, según dijo, “cree que los migrantes son invasores que amenazan a occidente”.
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El político advirtió: “Ese será el talante de quienes gobiernen a Colombia. Y es a eso a lo que se enfrentará Colombia en manos de Abelardo, a la sumisión total y vergonzosa a Estados Unidos y al desconocimiento de los derechos de la gente y la ciudadanía”.
Finalmente, Romero llamó a la sociedad latinoamericana a defender la vida y los territorios: “Será la misma gente y la ciudadanía de América Latina la que tendrá que levantar la voz por la defensa de la vida y el cuidado de nuestro territorio”.