El presidente de la Sociedad Nacional de Agricultura (SNA), Antonio Walker, afirmó que hasta el momento no existen razones para un aumento generalizado de los precios de los productos agrícolas, pese a los efectos del sistema frontal en la zona centro-norte del país.
En conversación con Cooperativa, el dirigente gremial explicó que el abastecimiento se mantuvo normal hasta el sábado, aunque el domingo se registró una disminución del 20% en la llegada de productos al mercado de Lo Valledor.
Walker atribuyó esta baja principalmente a las dificultades logísticas y al estado de las rutas, "los feriantes no se han podido instalar por la fuerte lluvia", señaló, y no a una caída significativa de la producción agrícola.
"Hay buenas reservas de papas, hay buenas reservas de cebollas, hay buenas reservas de legumbres", aseguró.
Sin embargo, indicó que podrían registrarse efectos en algunas frutas de invierno, como paltas, naranjas, limones y clementinas, además de ciertas hortalizas producidas en la Región de Coquimbo.
"Ojo con los especuladores. El llamado siempre es a informarse, hay que cotizar", enfatizó, y recomendó revisar los valores publicados por la Oficina de Estudios y Políticas Agrarias (Odepa).
Beneficios hídricos y riesgos para la primavera
A largo plazo, Walker destacó que las precipitaciones permitirán recuperar parte de las reservas de nieve y de los embalses de la Región de Coquimbo, una zona que, según afirmó, perdió el 40% de su superficie agrícola durante los últimos tres años producto de la sequía.
"Del 2010 al 2026 hemos tenido el ciclo más seco de los últimos mil años" y, entre Coquimbo y Biobío, existía "un 92% menos de reserva de nieve", señaló el dirigente.
El presidente de la SNA explicó que la nieve acumulada se transforma en agua durante la primavera y el verano. Además, sostuvo que los embalses permiten almacenar el recurso durante varios años y ayudan a regular los grandes caudales que bajan desde la cordillera.
Walker aclaró que la saturación de los suelos durante el invierno no necesariamente daña los cultivos, debido a que muchas plantas se encuentran en receso. El principal riesgo inmediato está en los desbordes.
"Cuando el suelo se satura, empieza a verter el agua con mucha velocidad, y lo que causa daño son estos caudales enormes de ríos, esteros y canales que se desbordan", explicó.
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