Sofía Salas, bioética y proyecto ‘Escucha su Corazón’: “Trae argumentos de aborto libre cuando en Chile es muy acotado” - La Tercera

2026/07/25

El proyecto de ley Escucha su Corazón, recientemente presentado por el Partido Nacional Libertario y con patrocinio de parlamentarios del Partido Republicano, propone que las mujeres que pretendan abortar deban escuchar los latidos del embrión o feto como parte del proceso previo a la interrupción legal del embarazo, que hasta hora en Chile es posible por tres casuales: riesgo materno, inviabilidad fetal y violación.

La iniciativa generó efectos -y críticas- inmediatos. En ese contexto, Sofía Salas, académica del Centro de Bioética de la Facultad de Medicina de la U. del Desarrollo e integrante del Departamento de Ética del Colegio Médico de Chile, afirma que la propuesta es “inaceptable”.

¿Escuchar aporta alguna información médica adicional a una mujer que está evaluando y ha decidido interrumpir el embarazo?

Separaría la información que puede requerir el profesional médico de aquella que la mujer puede querer o no querer recibir.

Desde el punto de vista clínico, ¿qué aporta?

Cuando hay un feto con malformaciones o alteraciones genéticas incompatibles con la vida, si no hay latidos significa que hay un óbito fetal; es un aborto espontáneo. Y la carga moral para el médico o para la embarazada puede ser muy distinta a producir directamente el aborto. En la causal del riesgo materno debe hacerse de todas maneras, porque es importante verificar dónde está inserta la placenta. Puede ser relevante desde el punto de vista clínico hacer una ecografía antes de la interrupción. En el caso de violación, como es un embarazo muy chico, que en general se maneja con medicamentos, termina siendo poco relevante la presencia o ausencia del latido.

¿Y para la embarazada?

Para la gestante es importante saber que la norma técnica vigente señala expresamente que antes de la interrupción se debe evaluar la edad gestacional por ecografía, porque, por ejemplo, si la edad gestacional supera los límites establecidos por la ley en la causal de violación no se puede realizar el procedimiento. La norma técnica actual dice que se le debe consultar primero a la mujer si quiere ver y escuchar la ecografía y se respeta su derecho. Por lo tanto, si la mujer dice “no”, la instrucción es dar vuelta el ecógrafo y ponerlo en silencio para que quien hace la ecografía pueda realizar la evaluación sin perturbar a la mujer. El problema del proyecto de ley es que si ella dice que no el profesional debe mostrárselo igual y eso es inaceptable.

Desde la bioética, ¿es justificable establecer como requisito escuchar los latidos del corazón?

Para nada, porque con la norma técnica vigente es suficiente que se le pregunte si lo quiere escuchar o ver. La norma contempla, por ejemplo, si la mujer quiere tener algún recuerdo o hacer ritos funerarios. Lo que no es admisible, a mi juicio, es que se condicione la entrada de una prestación clínica legal a que la mujer esté obligada a escuchar los latidos. Ese es el problema que tiene el proyecto de ley. Además, leyendo comentarios de algunos honorables parlamentarios, parece que no se han situado en el contexto de que la ley vigente de aborto es para circunstancias específicas. En la primera causal, si no se realiza la interrupción, muere la madre y muere el feto. En la causal dos, hay un feto o un embrión que no va a sobrevivir. Y en la tercera está el drama de que es cierto que hay un embrión que podría tener un futuro valioso, pero muchos consideran que es una carga subderogatoria para la mujer forzada a parir al hijo del violador. He escuchado comentarios de una senadora que dice que ojalá el gobierno apoye esta propuesta porque hay una baja natalidad en Chile. Pero en realidad, si hubiera un mínimo porcentaje de mujeres que decidiera no abortar porque escuchó los latidos, eso no va a modificar la tasa de natalidad.

¿Obligar a la paciente a escuchar los latidos podría constituir una forma de revictimización?

Es un acto innecesario desde el punto de vista clínico, que maltrata a las mujeres al coercionarlas de esa manera. Guardando las diferencias, es como si un doctor dijera “si no ve el tumor, no lo voy a operar”. Eso no existe en medicina. Siempre se respeta el derecho a querer saber y a ser informado, pero también el derecho a no querer saber. Y este proyecto lo que hace es pasar por alto, por ejemplo, la Ley de Derechos y Deberes de los Pacientes.

¿Podría generar un doble trauma?

Definitivamente. Es muy difícil para la mujer enfrentarse a una interrupción del embarazo pensando en causales uno o dos. Y en la causal de violación, que además te obliguen a escuchar los latidos, es inadmisible. El fundamento de este proyecto -por eso creo que los parlamentarios están un poco confundidos, para decirlo de manera prudente- tiene que ver con leyes de aborto libre en algunos estados de Estados Unidos, que dicen que la mujer tiene que escuchar los latidos como una forma de disuasión.

Entonces, desde el punto de vista médico y bioético, ¿este proyecto tiene o no tiene sustento?

No, y no tiene ninguna alternativa de llegar a puerto. Y me extraña mucho que en el contexto de otros temas relevantes que se pueden estar discutiendo se les haya ocurrido este proyecto. No tiene ninguna lógica, porque trajeron argumentos de aborto libre para insertarlos en una prestación de aborto que en Chile es muy acotada.

¿Y en esos casos donde hay aborto libre es más aceptable?

No. Si uno ve las normas que tiene la Organización Mundial de la Salud respecto del aborto, en ninguna parte señala que la mujer deba ser obligada a escuchar los latidos. Una autonomía ejercida con coerción nunca es una autonomía protegida.

Esto tampoco se hace en muchos países.

Es rarísimo. Y más con las causales de aborto que tenemos en Chile. Yo, con las causales que existen en Chile, no conozco ninguna experiencia comparativa. Este proyecto, tal como está, no tiene ninguna posibilidad de ser aprobado. Y me daría un poco de vergüenza que siguiera adelante en la discusión legislativa.

Y en términos prácticos, ¿qué efectos tiene escuchar el latido en una paciente?

Para algunas gestantes, tal vez escuchar el latido, verle la cara o tener algún recuerdo le puede permitir “mantener” a esa guagua, porque la va a considerar como un hijo y tener un recuerdo tangible. Para muchas embarazadas es un dolor adicional a una decisión que ya es difícil.