(BUENOS AIRES).- Rodrigo Palacio reapareció como jugador de básquet en la liga intermedia de Tres Arroyos. A sus 44 años, el ex delantero de Boca fue titular y jugó para Tresa Básquet en el triunfo ante La Torcacita por los cuartos de final del certamen. Para los hinchas del club, Palacio sigue siendo una leyenda y un ídolo, aunque mantiene un bajo perfil desde que se retiró del fútbol profesional.
Tresa Básquet disputó el partido en la cancha de Quilmes de Tres Arroyos. Rodrigo Palacio ocupó la posición de base y participó del triunfo sobre La Torcacita, en el cruce correspondiente a los cuartos de final. La camiseta que utilizó fue la 27, con la palabra Rodrigo en la espalda. El resultado dejó a Tresa Básquet clasificado a semifinales.
Palacio fue titular y jugó varios tramos del encuentro. Juan Videira, fotógrafo, describió lo que observó durante la jornada: “Físicamente se lo vio muy bien, hizo varios puntos. Siempre humilde, se sacó fotos con todos”. La actuación combinó minutos en cancha, aporte en el marcador y contacto con las personas que se acercaron al partido.
José Ramón Palacio, el Gallego, acompañó a su hijo durante el partido. El padre de Rodrigo fue futbolista y tuvo un recordado paso por Olimpo de Bahía Blanca. La escena familiar rodeó una nueva aparición deportiva del ex delantero, que después de una extensa trayectoria en el fútbol volvió a competir en una disciplina que siempre le gustó.
La conexión entre Rodrigo Palacio y el básquet
Bahía Blanca es la ciudad de origen de Palacio y el básquet formó parte de su vida desde chico. En la adolescencia tuvo que elegir entre esa disciplina y el fútbol: siguió el camino de la pelota, mientras ya generaba miradas en Bella Vista. La Falda Básquet también fue parte de esos años, porque allí continuaba jugando mientras avanzaba su recorrido futbolístico. La elección profesional no eliminó su interés por el básquet.
La carrera futbolística de Palacio incluyó tres títulos locales y cinco internacionales con Boca, además de 12 años en el fútbol italiano. En 2022, ya retirado, volvió a jugar al básquet para el Garegnano de la Serie D italiana. Ese antecedente mostró que su relación con la disciplina no había quedado limitada a la etapa formativa. La participación de Rodrigo Palacio en Tres Arroyos prolongó ese vínculo en una competencia argentina.
Los amigos de Palacio en Bahía Blanca contaban que era fanático de la Generación Dorada y que se emocionó cuando conoció a varios de sus integrantes, ya como figura de Boca. El exfutbolista tenía fotos con sus coterráneos Manu Ginóbili y Pepe Sánchez, pero su ídolo más grande era Chapu Nocioni. La clasificación de Tresa Básquet a semifinales marca el próximo tramo del certamen para el equipo con el que Palacio volvió a jugar al básquet.