Súper Niño: el Gobierno recomendó qué hacer ante los riesgos de un posible fenómeno muy intenso - LA NACION

2026/09/10

Entre la llegada de El Niño y la posibilidad de que las lluvias generen excesos de agua en distintas zonas productivas, el Gobierno difundió una serie de recomendaciones para reducir los riesgos sobre los rodeos. Las medidas apuntan a que los productores se anticipen, organicen el uso de los recursos forrajeros y protejan especialmente a las categorías más sensibles.

“Las inclemencias del fenómeno de El Niño pueden traer secuelas para la producción argentina. Por eso hay decisiones que pueden marcar la diferencia”, señaló la Secretaría de Agricultura. El organismo agregó: “Anticiparse, prever y planificar puede ser la mejor estrategia para enfrentar la emergencia”.

Una de las primeras recomendaciones para los establecimientos de ganadería extensiva es ajustar la carga animal, es decir, la cantidad de cabezas por unidad de superficie. En ese sentido, la Secretaría aconsejó “reducir anticipadamente la carga animal por unidad de superficie” y “planificar las salidas y nuevos ingresos de animales”.

Además, indicó que se debe “reservar sectores altos y bien drenados”. También pidió “disponer de espacios de emergencia que permitan trasladar a los animales rápidamente” si el agua avanza sobre los potreros o dificulta el acceso a las zonas de pastoreo.

La Secretaría aconsejó proteger especialmente a las vacas próximas a parir y a los terneros ante posibles excesos de agua

Otro punto señalado por el Gobierno es el manejo de los recursos forrajeros. La recomendación oficial es “priorizar el aprovechamiento de los ambientes que podrían quedar inutilizados por el agua” y reservar las medias lomas y lomas con buena capacidad de drenaje. A su vez, la cartera agropecuaria planteó la necesidad de “asegurar la disponibilidad y accesibilidad de las reservas forrajeras”. La advertencia no solo contempla contar con alimento almacenado, sino también garantizar que pueda ser alcanzado y distribuido si las lluvias complican la circulación dentro del establecimiento.

Las indicaciones oficiales incluyen medidas específicas para las categorías más sensibles. Agricultura recomendó “disponer de sectores secos, altos y bien empastados para vacas próximas a parir y terneros”.

Por último, el organismo aconsejó “reforzar las recorridas y el monitoreo sanitario”, además de revisar las aguadas y los bebederos. Según la Secretaría, la planificación previa puede disminuir las consecuencias de los excesos hídricos y facilitar el traslado de la hacienda ante una emergencia.

Las recomendaciones no se limitan a la ganadería. El INTA también advirtió que el pronóstico de lluvias superiores a lo normal obliga a ajustar el manejo de los lotes destinados a los cultivos de verano, en especial aquellos con menor capacidad de drenaje.

Mariano Cicchino, jefe del INTA Chascomús y especialista en manejo de cultivos y verdeos, señaló que la campaña comienza con reservas de agua favorables. “La reserva de agua útil en el suelo ronda el 70-80%, parecida a como empezamos la campaña pasada”, explicó. Sin embargo, indicó que esta vez existe un pronóstico de El Niño bastante firme para los próximos meses.

Un traslado de haciendaProductores

La disponibilidad de agua puede favorecer el potencial de los cultivos de verano, pero también generar pérdidas de superficie sembrada por encharcamientos o inundaciones y afectar la calidad de los granos. Según el especialista, los excesos también pueden incidir sobre las enfermedades, las plagas, la calidad de las semillas y la posibilidad de realizar las labores en el momento previsto.

Entre las principales medidas, Cicchino recomendó evitar movimientos innecesarios del suelo para conservar el piso y avanzar con fechas de siembra tempranas en los ambientes que lo permitan. En los sectores someros o con mayor tendencia al encharcamiento, en cambio, planteó que podría ser necesario retrasar la implantación hasta contar con condiciones adecuadas.

Para los lotes con buen piso, el técnico consideró posible buscar mayores rendimientos mediante ajustes en la fertilización, el manejo del agua y la elección de híbridos. En los ambientes con limitaciones, las decisiones deberán definirse según el estado hídrico del suelo, la capacidad de drenaje y la fecha de siembra.