Tal vez haya llegado el momento de insultar menos y gobernar más: esa es la única forma de derrotar al populismo

2026/07/27

El sábado, en la Convención Nacional del Partido Liberal de Brasil, Javier Milei criticó a la justicia local por no permitirle visitar a Jair Bolsonaro, que está preso. Además, llamó “ladrón” al presidente Lula da Silva. El conflicto internacional con el principal socio comercial del país escaló y sigue la tensión.

Jonatan Viale

27 de julio 2026, 20:27hs

Brasil es el principal destino de las exportaciones argentinas y principal socio comercial de la Argentina. (Foto: Ricardo Stuckert/Brazilian Presidency/Handout via REUTERS)

Brasil es el principal destino de las exportaciones argentinas y principal socio comercial de la Argentina. (Foto: Ricardo Stuckert/Brazilian Presidency/Handout via REUTERS)

Ya sabemos que el presidente Milei es el arte de pelear. Y si es a los gritos, mejor. Y si es con insultos, mejor. En lo que va de la gestión les dijo “soviético” al gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof; “siniestro” al exjefe de gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Horacio Rodríguez Larreta; “Chilindrina Trotzka” a la diputada nacional del Frente de Izquierda, Myriam Bregman; “Don Chatarrin” al dueño de Techint, Paolo Rocca.

También llamó “traidora bruta” a la vicepresidenta Victoria Villarruel; “Tinturelli” al dueño de Editorial Perfil, Jorge Fontevecchia; “Carmelián” al economista Carlos Melconián; “Del Pifietto” a la economista Marina Dal Pogetto; “Gaganosky” al economista Roberto Cachanosky; “Lali Depósito” a la cantante argentina Lali Espósito; y “María BCRA” a la cantante María Becerra. Y ahora el insulto escala a nivel internacional.

Primera pregunta: ¿No será que el insulto como recurso político comienza a agotarse? Al principio resultaba novedoso, porque te mostraba genuino, auténtico, real, sin filtro, sin coaching. Pero cuidado cuando el insulto se vuelve recurrente y encima te trae más problemas que soluciones.

Según un informe de FOPEA, entre diciembre de 2023 y septiembre de 2025 se contabilizaron 16.806 insultos del presidente Milei en Twitter. Eso te da 792 insultos por mes, o si querés, 26 insultos por día, o si querés, un insulto cada 55 minutos.

Segunda pregunta: ¿Conviene pelearse con Brasil siendo Brasil el principal destino de las exportaciones argentinas, el país que más le vende a la Argentina, es decir, el principal socio comercial del país? Sinceramente lo dudo mucho.

Lo gracioso, o lo penoso, es ver al kirchnerismo rasgándose las vestiduras. Y a esto se suma Alberto Fernández, quien dijo: “Milei fue a Brasil a gritar como un energúmeno reclamando ver a un golpista preso”, y termina diciendo: “Insultar al presidente de un país hermano y principal socio comercial no tiene perdón.”

¿Sabés lo que no tiene perdón? No tiene perdón haberse alineado con Putin tres semanas antes de la invasión a Ucrania. No tiene perdón haber sido socio del dictador criminal Nicolás Maduro, que destruyó a Venezuela. No tiene perdón haber metido a Argentina en los BRICS. Es decir, fuimos socios de Irán, el país que nos metió dos bombas. No tiene perdón haber ido a China a decir que admiraban al Partido Comunista Chino.

Entonces, que te critique un expresidente que convirtió la Quinta de Olivos en un prostíbulo no tiene ninguna importancia. Ahora bien, vuelvo a los insultos de Milei a Lula. ¿Por qué se pone así? ¿Qué lo lleva a ser tan duro?

Primer motivo: porque la Corte de Brasil no lo dejó ver a su amigo Jair Bolsonaro, preso. Recordemos que Lula estuvo en Argentina viendo a Cristina, ya presa, en San José 1111. Segundo motivo: la interferencia de Lula en la política argentina. Milei está convencido de que Lula se metió en la campaña del 2023 ayudando a su amigo Sergio Massa, y que ahora financió parte de la campaña anti-Argentina.

Leé también: Javier Milei endureció su postura contra Lula da Silva y acusó al gobierno de Brasil de financiar una campaña contra la Argentina

Lo que dice Milei de la campaña 2023 es rigurosamente cierto. El diario La Nación publicó el 6 de Octubre de 2023: “Estrategas enviados por Lula Da Silva ayudan a Massa e intentan impedir que Milei gane la primera vuelta en Argentina”. La Política Online informó: “Cómo trabajaron los 20 brasileños que dieron vuelta la campaña de Massa”, y que “por pedido de Lula, los coordina Edinho Silva.” Bloomberg tituló: “Massa recluta a gurús políticos de Lula para vencer a Milei.”

Por eso, acá no hay buenitos. Así como Milei abiertamente apoya a su amigo Bolsonaro, Lula juega para Cristina y en 2023 jugó y puso plata para la campaña de Sergio Massa. ¿Qué habían recomendado los brasileños en 2023? Pierna fuerte, campaña sucia. Y efectivamente lo hicieron. Esto se llama campaña recontra sucia. ¿Quién craneó esto? Los brasileños que mandó Lula. Por eso la bronca de Milei con el presidente de Brasil.

La pregunta es: ¿Sirve ahora, siendo presidente argentino, decirle “ladrón” al presidente de Brasil y escalar la pelea llevándolo a un serio conflicto diplomático? Me parece que no. Como tampoco sirve el insulto a José de Mendiguren.

Esto es el insulto como política de estado. Yo estoy de acuerdo con que personajes como De Mendiguren le hicieron mucho daño a la Argentina. ¿Cuál fue la gran estafa que hizo De Mendiguren como ministro de Producción de Duhalde en 2002? La pesificación asimétrica. Primer paso: devaluar. Salieron del 1 a 1 y el dólar pasó a valer $3. Segundo paso: la pesificación.

Personajes como De Mendiguren le hicieron mucho daño a la Argentina, pero no sirve el insulto. (Foto NA: Marcelo Capece).

Personajes como De Mendiguren le hicieron mucho daño a la Argentina, pero no sirve el insulto. (Foto NA: Marcelo Capece).

Carlos, un ahorrista, tenía US$100.000 en el banco. Llega la crisis y De Mendiguren dijo: “No te devolvemos los dólares, te damos 140.000 pesos, $1,40 por cada dólar.” Tercer paso: el regalo a las empresas. Una gran empresa debía US$100.000 al banco, y el estado, Duhalde y De Mendiguren, le dice a la empresa: “Tu deuda ya no es US$100.000, ahora debés 100.000 pesos, 1 peso por dólar.” O sea, jodiste al ahorrista y salvaste a la empresa. Eso se llama transferencia de recursos. Eso fue la pesificación asimétrica. Le arrancaron más de US$30.000 millones del bolsillo a los argentinos. Fue un robo.

En cualquier país serio del mundo, De Mendiguren no puede volver a ser político. ¿Qué pasó acá? Fue ministro, fue diputado nacional, fue presidente del BICE, fue secretario de Industria de Massa, siempre bajo el paraguas protector del kirchnerismo, siendo además un eterno lobbysta de la UIA y del proteccionismo textil.

Entonces, acá no nos vas a encontrar defendiendo políticas tan dañinas como las de José Ignacio de Mendiguren. La pregunta es: ¿Sirve el insulto? ¿Sirve el dedo? ¿Sirve el agravio? ¿Sirve marcar al otro? ¿Está bueno?

Pensemos: ¿a la sociedad le sigue cayendo simpático que Milei descalifique a todo aquel que piensa distinto?

Respuesta: las formas caen bien sí y solo sí la economía funciona. Si la clase media está mejor, a Milei se le perdona todo, o casi todo. Ahora bien, aquel que no llega a fin de mes o que necesita un segundo o tercer trabajo mira los insultos de reojo.

El razonamiento es: dejá de insultar y ponete a trabajar.

Tal vez haya llegado el momento de insultar menos y gobernar más. Menos épica, menos insultos, menos ruido y más resultados. Porque gobernar bien es la única forma de derrotar al populismo.

Opiniones libres; hechos sagrados.