Esta semana, la Secretaría de Estado de Cultura y la Secretaría de Prevención de Adicciones y Control de Drogas de Misiones pusieron en marcha un programa de atención y prevención de consumos problemáticos destinado a trabajadores del ámbito cultural, sus familias y personas cercanas.
La propuesta contempla instancias de sensibilización, orientación y acompañamiento. La primera actividad será un conversatorio previsto para el 26 de agosto en el Centro Cultural La Estación, en Posadas, con la participación de profesionales del Centro Misionero de Abordaje Integral.
Para brindar detalles sobre la iniciativa, el secretario de Prevención de Adicciones y Control de Drogas de Misiones, Roberto Padilla, visitó este miércoles los estudios de la FM 89.3 Santa María de las Misiones.
Antes de referirse específicamente al programa, Padilla explicó que el organismo trabaja desde una perspectiva preventiva e integral, centrada en el reconocimiento de las personas como sujetos de derecho.
“Es fundamental aclarar y, sobre todas las cosas, remarcar cuál es el objetivo de nuestra Secretaría de Estado: una mirada preventiva e integral, donde hay un sujeto de derecho. Venimos trabajando mucho con la no estigmatización de la persona que consume”, afirmó.
El funcionario destacó que Misiones cuenta con un organismo creado específicamente para abordar esta problemática y con un centro provincial que articula la atención con las tareas preventivas.
“Misiones tiene hoy la gran responsabilidad de llevar adelante políticas públicas mediante un espacio creado específicamente para trabajar esta temática. Dentro de esa mirada preventiva, tenemos como eje central a un sujeto de derecho”, expresó.
En ese sentido, señaló que el Centro Provincial de Prevención y Abordaje de las Adicciones dispone de equipos para intervenir en casos que requieran asistencia, pero también desarrolla acciones de prevención en diferentes sectores de la sociedad.
“Venimos trabajando en distintos ámbitos: educativos, de seguridad, comunitarios y deportivos. A pedido del secretario de Cultura, ahora vamos a comenzar a hacerlo también dentro del ámbito cultural”, indicó.

La cultura como herramienta preventiva
Padilla explicó que la articulación con la Secretaría de Cultura permitirá aprovechar el potencial de las expresiones artísticas como herramientas de prevención. Al mismo tiempo, se ofrecerá asistencia a trabajadores, familiares o personas de su entorno que atraviesen situaciones vinculadas con consumos problemáticos.
“Buscamos aprovechar la gran fortaleza que tiene la cultura para la prevención, pero también ofrecer atención y asistencia en caso de que algún familiar, integrante o persona que participe de las instancias de formación, capacitación y sensibilización necesite ayuda”, detalló.
El funcionario aclaró que la demanda de capacitaciones no proviene únicamente del sector cultural, sino de diferentes ámbitos laborales, comunitarios e institucionales.
“En todos los espacios laborales recibimos pedidos de capacitación. No estamos hablando de un solo lugar ni de una sola segmentación. Trabajamos en espacios laborales saludables, en el territorio, en lo comunitario y también con comunidades de fe”, enumeró.
A partir del carácter transversal de los consumos problemáticos, la Secretaría busca ofrecer herramientas que eviten los prejuicios y posibiliten una intervención integral.
“Misiones cuenta con una estructura para que, si fuera necesario un abordaje interdisciplinario, una desintoxicación, una deshabituación o una internación, esa persona pueda recibir atención en el Centro Provincial de Prevención de Adicciones”, sostuvo.

El primer paso será la sensibilización
Respecto del mecanismo previsto para acercarse a los trabajadores culturales, Padilla afirmó que el proceso comenzará con una instancia de sensibilización.
“En primer lugar, lo que se hace siempre es sensibilizar. No se trata simplemente de llegar y hablar del tema”, explicó.
Para el funcionario, el consumo problemático debe entenderse como una cuestión social que atraviesa diferentes sectores y no como una situación exclusiva de un grupo determinado. En ese contexto, consideró fundamental que la persona involucrada pueda reconocer el problema y buscar acompañamiento.
“Entendemos que hoy el consumo es un problema social y transversal, no una problemática de un solo ámbito. También trabajamos sobre la voluntad y la búsqueda de ayuda de la persona que atraviesa un consumo problemático. Ahí es donde hablamos de sensibilización”, señaló.
Padilla también rechazó la asociación automática entre el ambiente cultural y el consumo, muchas veces vinculada con las actividades nocturnas, los festivales, las fiestas y los espectáculos.
“Para nosotros no es así. Nunca tuvimos esa mirada sobre ningún ámbito y mucho menos sobre el cultural”, aseguró.
En esa línea, argumentó que las situaciones de consumo problemático no están determinadas por un horario ni por una actividad específica.
“Quien atraviesa un consumo problemático no tiene día, tarde o noche. Tiene una situación que no está pudiendo manejar en algún momento del día o en alguna instancia de su vida. Si comenzamos a colocar estigmas, sería imposible trabajar en prevención”, remarcó.
Capacitación y oportunidades
Durante la entrevista, el secretario también se refirió a las acciones de formación laboral que desarrolla el organismo. Actualmente, 680 alumnos participan en capacitaciones en oficios, destinadas a ampliar sus posibilidades de inserción y desarrollo personal.
Padilla explicó que estas herramientas pueden resultar importantes para quienes lograron superar la etapa más crítica de un consumo problemático y buscan reconstruir su proyecto de vida.
“Consideramos que una persona, cuando logra salir de una situación de crisis o de la etapa más aguda y quiere reiniciar su vida, muchas veces no encuentra oportunidades. La segmentación y el rótulo que se coloca sobre quien consume terminan cerrándole puertas”, afirmó.
No obstante, aclaró que las capacitaciones no están dirigidas exclusivamente a personas que atraviesan o atravesaron consumos problemáticos.
“Los 680 alumnos que se capacitan en oficios no son personas que consumen. Hay mucha gente que recurre a ese servicio porque lo considera una gran oportunidad para formarse y comenzar a desarrollar una actividad”, precisó.
Finalmente, Padilla sostuvo que el propósito de la Secretaría es acercar recursos y alternativas, aunque la decisión de solicitar asistencia corresponde a cada persona y requiere acompañamiento.
“Buscamos acercar herramientas que pueden ser tomadas o no y que pueden convertirse en una enorme fortaleza dentro de un trabajo conjunto. Cuando se trata de alguien que atraviesa un consumo, la decisión es personal, pero el apoyo familiar es fundamental, porque nunca se suple ni se reemplaza el rol de la familia”, concluyó.
