
Los reguladores del aire del sur de California confirmaron el sábado que Lineage Logistics retirómillones de libras de comida podrida del depósito incendiado de Boyle Heights, en Los Ángeles, tras más de dos meses de olores, plagas y denuncias vecinales.
La comida en descomposición ya fue retirada del almacén incendiado, pero la limpieza completa todavía no terminó: quedan siete días de retiro de residuos, lavado a presión y desinfección.
El organismo había recibido más de 4.900 denuncias por olores vinculadas al predio y emitió 38 actas de infracción por molestias públicas.
De acuerdo con Los Angeles Times, diario estadounidense, el South Coast Air Quality Management District envió el sábado un equipo de inspección al predio y dio por concluida una etapa de la limpieza, iniciada después de que el incendio del almacén fue extinguido a fines de junio.
PUBLICIDAD
La medida cierra una fase de la remoción de alimentos en descomposición, uno de los focos del malestar en el barrio.

El edificio tiene dos cámaras frigoríficas, una al este y otra al oeste. La del lado este, en gran parte destruida por el fuego, ya había sido vaciada y sanitizada en una etapa anterior; en la del lado oeste, que no fue alcanzada por las llamas, seguían acumuladas cantidades de carne y mariscos.
La concejal de la ciudad de Los Ángeles Ysabel Jurado sostuvo que la empresa superó ampliamente el plazo fijado por la ciudad para retirar los residuos de esa cámara.
PUBLICIDAD
En un comunicado difundido el sábado, afirmó: “Un plazo de salud pública debería significar algo. La ciudad le dio a Lineage 45 días para retirar los residuos alimentarios biopeligrosos; hoy es el día 60 en el cronograma de la ciudad”.
Jurado agregó que la conclusión de esa etapa era un “avance atrasado” y “no una limpieza terminada”. También dijo que “no borra dos meses de olores, plagas y alteración” en el barrio.
La compañía había cuestionado el vencimiento municipal del 14 de agosto al sostener que no pudo comenzar la limpieza hasta el 7 de julio.
Con ese argumento, desplazó el inicio del plazo de 45 días al 20 de agosto, una fecha que también terminó incumpliendo.
En una declaración enviada por correo electrónico el sábado por la noche, la firma señaló que el retiro de los alimentos fue “el resultado de cientos de trabajadores en el lugar todos los días”: primero retiraron cajas y pallets y, en el tramo final, recogieron manualmente los restos sueltos de comida.
PUBLICIDAD
La empresa indicó además que prevé gastar más de USD 100 millones en todo el operativo de limpieza.
“Nunca antes se ejecutó una limpieza de esta escala y velocidad, y hemos dedicado todos los recursos disponibles a este esfuerzo”, sostuvo la compañía. “No nos detendremos hasta que el trabajo esté terminado”.

Durante el proceso de sanitización previsto para esta semana, los reguladores de calidad del aire indicaron que Lineage deberá mantener presión de aire negativa y seguir operando los equipos de control de contaminación para ayudar a mitigar los gases y vapores.
La presión sobre la empresa no proviene solo del Estado. Tres grupos comunitarios del vecindario presentaron el viernes una notificación de 60 días con intención de demandar a la compañía ante un tribunal federal.
PUBLICIDAD
Citado por Los Angeles Times, el planteo de esas organizaciones sostiene que la firma no reveló todos los productos químicos emitidos durante el incendio y que esa omisión expuso a los residentes locales a riesgos para la salud.
La empresa no respondió a una consulta del diario sobre esa nueva acción judicial.