Publicado 08/09/2026 - 7:15 CEST•última actualización 7:58
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, amenazó el lunes a Bombardier con impedirle vender sus aviones en EEUU si el fabricante canadiense no empieza a producirlos en el país, en un nuevo episodio de la creciente guerra comercial entre Washington y Ottawa.
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En un mensaje publicado en su cuenta de Truth Social, Trump escribió: "¡Se acabaron las ventas de Bombardier en Estados Unidos!". "Sus productos no son lo bastante buenos", añadió el presidente, quien afirmó que la compañía depende de "clientes estadounidenses, empresas estadounidenses, aeropuertos estadounidenses y servicios estadounidenses".
"Si quieren nuestro mercado, tienen que fabricar aquí y dejar de tratar a Estados Unidos como una 'hucha'", agregó.
No es la primera vez que Trump pone a Bombardier en el punto de mira. En enero, amenazó con imponer a Canadá un arancel del 50% a todos los aviones vendidos en Estados Unidos y con retirar la certificación a las aeronaves de Bombardier, en respuesta a lo que describió como la negativa de Canadá a certificar determinados modelos del fabricante estadounidense Gulfstream.
Bombardier fue fundada en 1942 por Joseph-Armand Bombardier para fabricar y comercializar motos de nieve y, posteriormente, otros vehículos destinados a desplazarse sobre la nieve. La compañía entró en el sector aeroespacial en 1986 tras adquirir Canadair, fabricante del avión de negocios Challenger.
Trump eleva la presión sobre Bombardier y Canadá
La nueva amenaza se produce en medio de una creciente pugna comercial entre Estados Unidos y Canadá. La disputa, marcada por represalias entre ambos países, volvió a intensificarse el mes pasado después de que fracasaran las negociaciones para evitar elevados aranceles sobre determinados productos canadienses.
Washington y Ottawa se acusaron mutuamente de intentar introducir cambios de última hora en el acuerdo. Tras el fracaso de las negociaciones, los aranceles estadounidenses del 50% sobre bienes canadienses por valor de unos 28.000 millones de dólares canadienses (17.429 millones de euros) entraron en vigor a finales de agosto. Ottawa respondió anunciando medidas de represalia sobre importaciones estadounidenses por unos 27.600 millones de dólares canadienses (17.180 millones de euros).
Los aranceles estadounidenses afectan a productos que van desde los palos de hockey hasta el vino y el cemento. El Gobierno canadiense indicó que sus aranceles de represalia, cuya entrada en vigor está prevista para el martes, se concentrarán en sectores como el acero y el aluminio, los electrodomésticos, los productos lácteos, la maquinaria agrícola, los plásticos, la pasta de papel y los equipos electrónicos.