“Un terrible punto muerto”: Jefe del Pentágono durante gobierno de Obama advierte que la guerra de Irán podría prolongarse otros seis meses - La Tercera

2026/09/07

Una vez más, Estados Unidos se ha metido en un atolladero: una guerra que el presidente Donald Trump no sabe cómo poner fin y el régimen iraní no quiere concluir. En momentos en que el conflicto entra en su séptimo mes, la Casa Blanca parece prepararse para opciones tan disímiles como extender el despliegue militar hasta declarar oficialmente el fin de las hostilidades.

El Wall Street Journal informó la semana pasada que el secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, estaba “extendiendo silenciosamente el despliegue de tropas” hasta 2027, lo que se interpretó como una señal de que el conflicto podría prolongarse hasta bien entrado el próximo año. “Trump ha dicho a sus asistentes en privado que cree que su estrategia eventualmente funcionará, ya que 50.000 soldados siguen disponibles para darle opciones”, destacó el periódico. A este despliegue se suman 19 buques de guerra, escuadrones de cazas, unidades de defensa aérea y paracaidistas.

Pero el Journal también informó que, al mismo tiempo, Trump había estado en conversaciones con altos asesores sobre si declarar oficialmente el fin de la guerra, y los funcionarios supuestamente señalaron que el presidente “favorece la idea”. El mandatario republicano cree que una presión económica sostenida podría eventualmente obligar a Teherán a desmantelar su programa nuclear o conducir al colapso del régimen.

El Presidente estadounidense Donald Trump habla con la prensa en el jardín sur de la Casa Blanca en Washington, el 1 de mayo de 2026. Foto: Xinhua Li Yuanqing

“Me gusta mucho más nuestra posición ahora, con un control casi total del Estrecho de Ormuz y su economía colapsando totalmente”, escribió Trump en las redes sociales.

El calendario político también está dando forma al debate en la Casa Blanca. Reuters informó que los principales asesores de Trump están presionando para evitar que la guerra con Irán se intensifique antes de las elecciones intermedias de noviembre, temiendo que un conflicto más amplio pueda dañar las posibilidades republicanas. Un funcionario de la Casa Blanca dijo a la agencia: “Mantenemos la presión sobre Irán. Pero noviembre es una prioridad”. Pero Trump ha sostenido que consideraciones electorales no guían sus decisiones militares.

En medio de este debate, Leon Panetta, exsecretario de Defensa durante la administración del presidente demócrata Barack Obama, advirtió que es probable que la guerra de Trump con Irán se prolongue otros seis meses, mientras el presidente lucha por encontrar una salida al controvertido conflicto.

Panetta declaró en una entrevista con el diario británico The Guardian que la guerra con Irán corre el riesgo de convertirse en otra “guerra eterna en Medio Oriente”, sin un final claro a la vista.

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, ofrece una conferencia de prensa junto con el secretario de Defensa, Leon Panetta, y el general Martin Dempsey, jefe del Estado Mayor Conjunto, en el Pentágono, el 5 de enero de 2012. Foto: Departamento de Defensa Erin A. Kirk-Cuomo

“No es ningún misterio que Estados Unidos e Irán están atrapados en un terrible punto muerto, en el que realmente hay muy pocas opciones disponibles para poner fin a esta guerra”, dijo Panetta, quien también fue director de la CIA durante el gobierno de Obama, sugiriendo que el conflicto está en camino de convertirse en “otra guerra fallida” en Medio Oriente “como Irak y Afganistán”.

“Creo que lo más probable es que esta guerra continúe durante otros seis meses sin resolverse”, añadió.

Panetta habló con The Guardian días después de que el secretario del Ejército estadounidense, Dan Driscoll, dimitiera abruptamente, partiendo en medio del conflicto, tras informes de tensiones con Pete Hegseth por una serie de despidos.

Los militares estadounidenses “van a la guerra en un momento en el que hay una tremenda confusión en el Pentágono, en la estructura de mando, lo que realmente crea una sensación de que no hay nadie a cargo”, añadió Panetta, quien fue secretario de Defensa de 2011 a 2013. “Y simplemente creo que, ya sea Irán o nuestros adversarios, ahora están mirando a Estados Unidos y ven debilidad en términos de nuestra capacidad para implementar realmente nuestra capacidad militar de defender nuestro país”.

Y agregó: “Mi mayor preocupación en este momento es que vivimos en un mundo muy peligroso, con las principales amenazas provenientes de China, Rusia, Corea del Norte y el terrorismo, y sí, también de Irán. Pero lo que me preocupa es que estemos enviando un mensaje de debilidad a nuestros principales adversarios”.

Pero en una declaración a The Guardian, el Pentágono insistió en que estaba “funcionando a su máximo potencial” bajo el liderazgo de Hegseth. “La premisa de que el Departamento está en desorden es completamente infundada y es un insulto a cada profesional y combatiente dedicado en este edificio que viene a trabajar todos los días para defender esta nación”, dijo el portavoz principal del Pentágono, Sean Parnell.

Tres opciones para Trump

Trump ahora tiene tres opciones, según Panetta. La primera sería alejarse y “admitir que es una guerra fallida”, algo que al exjefe del Pentágono le resulta difícil que Trump haga.

La segunda sería prolongar el actual “punto muerto, con ataques periódicos de ida y vuelta, ojo por ojo”, y ambas partes intentando “evitar el inicio de una guerra más peligrosa” mientras se niegan a negociar o rendirse. Panetta cree que ese enfoque produciría “lo que todas las partes temían”: otra guerra prolongada en Medio Oriente.

La tercera opción, dijo, sería que Estados Unidos tomara el control del estrecho de Ormuz y eliminara el “punto de influencia más peligroso” de Irán sobre Estados Unidos, “que es la capacidad… de cerrar y perturbar” el cuello de botella del comercio mundial, por donde pasa aproximadamente una quinta parte del petróleo que se consume en todo el mundo.

El presidente Donald Trump muestra a los miembros de los medios de comunicación el helipuerto de la Casa Blanca en construcción en el jardín sur, el 19 de agosto de 2026. Foto: Casa Blanca/Joyce N. Boghosian Joyce N. Boghosian

Cuando se le preguntó si creía que la guerra era “ganable” para Estados Unidos, Panetta respondió: “Sólo se puede ganar si hay un cambio dramático en la actitud de Estados Unidos que deje en claro que el objetivo, el principal objetivo de Estados Unidos en este momento, es reabrir el estrecho de Ormuz”.

A principios de la semana pasada, JD Vance dijo a los periodistas que no describiría el actual conflicto militar con Irán como una “guerra”. Y cuando se le preguntó si esperaba que el conflicto hubiera terminado para las elecciones de mitad de período en Estados Unidos en noviembre, el vicepresidente respondió: “Creo que la realidad es que no sé la respuesta a esa pregunta. Habría que preguntársela a los iraníes”.

En marzo, apenas tres semanas después de que Estados Unidos e Israel lanzaran su operación militar en Irán, Panetta le dijo a The Guardian que creía que Trump estaba atrapado entre “la espada y la pared” mientras sopesaba si ampliar la guerra en un intento por eliminar la influencia de Irán sobre el estrecho de Ormuz, o “simplemente alejarse y declarar la victoria”, a pesar del riesgo de un fracaso percibido.

Ataque estadounidense a Teherán.

A fines de julio, en entrevista con CNN, Panetta advirtió que Estados Unidos estaba “atrapado en una guerra imposible de ganar” con Irán, argumentando que el conflicto corría el riesgo de convertirse en otro compromiso militar prolongado sin un final claro.

“Creo que estamos atrapados en una guerra imposible de ganar que continuará como lo han hecho otras guerras sin ninguna conclusión satisfactoria”, dijo en la entrevista con la cadena de televisión.

“Ese es el tipo de legado, francamente, que Estados Unidos continúa dejando en el siglo XXI. Ya sea Irak, Afganistán o Irán, nos encontramos en guerras imposibles de ganar que, en última instancia, consumen a Estados Unidos, dañan nuestra economía y, creo que lo más importante, nos hacen parecer débiles ante el resto del mundo”, añadió Panetta.