La suerte cambió por completo la vida de Juliette Lamour cuando acababa de alcanzar la mayoría de edad. Esta joven canadiense consiguió un premio de 48 millones de dólares canadienses (30 millones de euros) en el Lotto 6/49 con el primer boleto que había comprado en su vida. Su historia se conoció a principios de 2023 y sorprendió por una coincidencia difícil de imaginar: apenas unos días antes había cumplido 18 años.
Todo comenzó con una conversación familiar que tuvo lugar mientras Juliette se dirigía a llevarle un helado a su abuelo. Al llamarlo para preguntarle qué sabor prefería, recibió una propuesta inesperada. "Acabas de cumplir 18, ve y compra un boleto de lotería, prueba tu suerte", le dijo. La joven, que nunca había participado en un sorteo, decidió seguir su consejo sin sospechar que estaba a punto de convertirse en millonaria.

Juliette acudió a un establecimiento Circle K de la calle McNabb, en Sault Ste. Marie, Ontario, pero se encontró con un problema: no sabía cómo comprar un boleto. Ante la falta de experiencia, llamó a su padre para pedirle ayuda. "El abuelo quiere que compre un boleto, ¿cómo lo hago?", le preguntó. Su progenitor le indicó que eligiera un Quick Pick, la modalidad que genera automáticamente una combinación aleatoria de números.
El boleto terminó participando en el sorteo Gold Ball del 7 de enero de 2023. Sin embargo, después de comprarlo, la joven se olvidó por completo de que lo tenía. Mientras tanto, la noticia de que un vecino de Sault Ste. Marie había conseguido el premio de 48 millones de dólares canadienses empezó a extenderse por la localidad, sin que Juliette imaginara que ella era la protagonista de aquella historia.

La revelación llegó mientras trabajaba como asistente de farmacia en un establecimiento Rexall de la avenida Trunk. Un compañero se ofreció a comprobar el boleto mediante la aplicación oficial de la lotería de Ontario, conocida como OLG. Al escanearlo, el teléfono reprodujo el sonido que identifica a los ganadores y mostró un mensaje inequívoco: "Big Winner".
Su historia también guarda un detalle que la hace especialmente llamativa: años antes de ganar los millones, cuando tenía cinco años, había vaciado su propia hucha para ayudar a las víctimas del terremoto de Haití. Trece años después, aquel gesto solidario formaba parte de una trayectoria personal que daría un giro extraordinario gracias a un boleto comprado por recomendación de su abuelo.