“Si alguien se creía que la afición del Rayo se iba a quedar callada, es que no nos conoce. Hay un hartazgo y esto va a seguir así durante un tiempo”. La voz que pone tono a estas palabras es autorizada, es uno de los responsables de las peñas del club madrileño y que mejor conoce lo que sucede entre los hinchas. Este sábado a las 14.00 horas ante el Athletic Club regresará el Rayo a su estadio después de que, a finales de julio, la Comunidad de Madrid decidiera clausurarlo por la falta de mantenimiento y un estado de salubridad que ponía en riesgo a los propios usuarios. Finalmente, el campo reabre, pero sin demasiados cambios sustanciales.
”El otro día (el Trofeo Vallecas) los lavabos estaban inundados, los asientos y las barandillas sucias... Ya estamos hartos”, añade la misma voz. Por eso, ante el Cagliari el sector más rebelde de los aficionados del Rayo, pertenecientes a 'Bukaneros', decidieron vandalizar el palco con pintadas de “Presa vete ya” y crearon un ambiente en contra del máximo dirigente, al que acusan de destruir al club poco a poco. Ante el Cagliari solo hubo 4.500 espectadores. Ante el Athletic se espera casi el triple. “Hay que llenar Vallecas”, dicen. La actuación de este grupo unió por primera vez al club con la Comunidad de Madrid en señal de condena a este tipo de actos.
”Llevamos casi cinco meses alejados de lo que más queremos. Meses sin poder pisar nuestra grada, sin poder sentir el aliento colectivo del Estadio de Vallecas, sin recibir una disculpa. Una distancia que no ha sido casual, ni voluntaria, si no que es el resultado directo de la nefasta, irresponsable y prácticamente inexistente gestión de Raúl Martín Presa, cuya deriva continúa atentando contra la identidad de nuestro club, nuestro estadio y nuestro barrio. La paciencia se ha agotado. Es el momento de dar un paso al frente”, explican en su comunicado Bukaneros.
”El sábado debe ser una jornada de protesta firme y unánime. El estadio tiene que ser un clamor contra una gestión que nos pone en peligro a nosotros y a la supervivencia de una institución con 102 años de historia. Que el descontento se escuche en cada rincón del barrio, que la voz de Vallekas deje claro que el Rayo es de su gente y no de quien lo maltrata desde el palco”, añaden.
El Rayo, como ya sucediera el curso pasado en algún partido, tuvo que jugar en Butarque (Leganés) las primeras jornadas del campeonato. Desde el entorno del Rayo se denuncia la pasividad del presidente, a quien si le ha acompañado el éxito deportivo.