¿Y si el subsuelo escondiera un tesoro? Crecen los casos de ‘hombres topo’ que buscan oro en las alcantarillas de Nueva York

2026/10/10

El pasado 24 de septiembre, Kevin Rodríguez y Samuel Reverón, ambos venezolanos, fueron arrestados en Nueva York. Estaban merodeando por los túneles situados bajo el hotel Loews Regency, donde aquel día se alojaba el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu (iba a participar en la Asamblea General de las Naciones Unidas). Pero Kevin y Samuel nada sabían de ese hotel ni del responsable de genocidio en Gaza. Ellos sólo buscaban oro.

Aunque la policía los detuvo bajo cargos de allanamiento y conspiración, los dos venezolanos no eran ni espías ni terroristas. Lo suyo era buscar en las alcantarillas; buscar tesoros desechados o perdidos en las profundidades de la ciudad. "Entramos en el alcantarillado y buscamos objetos de valor que quedan atrapados en los desagües pluviales y las alcantarillas... oro o cualquier cosa que tenga valor", declaró presuntamente Reveron a un agente de policía tras su arresto, según  recogen medios locales.

Las imágenes de videovigilancia mostraron cómo dos Toyota Corolla se detenían y seis individuos bajaban de ellos. Luego, abrían a la fuerza una tapa de alcantarilla y se adentraban en las profundidades bajo las calles. Cuando salieron, subieron a los mismos vehículos y marcharon en dirección al puente Queensboro.

La detención de Kevin y Samuel ha ayudado a resolver el misterio de los "topos humanos" que han sido vistos en los últimos meses emergiendo del alcantarillado de Nueva York. ¿Qué hacían allá abajo? ¿Qué buscaban? ¿Qué se llevaban? Los venezolanos son un caso más de individuos que se adentran en el subsuelo de la ciudad en busca de joyas o metales preciosos.

No son terroristas ni siquiera aventureros. La realidad de esta "gente topo" que tanto ha desconcertado y fascinado a los neoyorquinos es otra. Cuestión de supervivencia. "En los últimos meses hemos registrado varios incidentes de personas que acceden a la red de alcantarillado tras una tormenta en busca de objetos de valor y chatarra", declaró el Departamento de Policía de Nueva York (NYPD).

"Dios sabe qué buscan"

No es un fenómeno nuevo. En 2015, un empleado en prácticas del Departamento de Protección Ambiental de Nueva York fue detenido tras ser sorprendido en las alcantarillas. El año pasado, tres hombres fueron arrestados después de entrar en la red de alcantarillado de Brooklyn. "Dios sabe qué buscaban", declaró el entonces comisario de policía de Nueva York, Bill Bratton.

Este 2026, al menos desde finales de mayo, se ha visto a "gente topo" salir a rastras de alcantarillas no solo cerca de grandes hoteles y nodos de transporte, sino también en calles modestas de Brooklyn y Queens, informa The New York Post. En la madrugada del 29 de mayo, se vio a varios grupos de hombres descendiendo por alcantarillas abiertas en los barrios de Williamsburg y Gravesend, en Brooklyn.

En agosto, tres personas vestidas con petos de trabajo y portando linternas aparecieron en un vídeo (que resultó viral) saliendo de una alcantarilla cerca de Penn Station. A mediados de septiembre se vio a un tipo ataviado con un pañuelo rojo y negro en Middle Village, Queens.

Luego fueron Kevin y Samuel, y unos días después, otros tres "hombres topo" fueron vistos saliendo de una alcantarilla en Bensonhurst. "Tres tipos al azar caminando con un traje extraño. Abra la alcantarilla, entre como las Tortugas Ninja", dijo un testigo presencial a la NBC Nueva York. Los individuos lograron escapar y la policía sólo halló una pala en una alcantarilla.

¿Minions, ninjas o caníbales humanoides?

Pero ¿hay algún tesoro que buscar?

Pero ¿de verdad hay tesoro en las profundidades de Nueva York? ¿Merece la pena la búsqueda? Parece que no. Steve Duncan, explorador urbano profesional y fundador de Undercity, aseguró al New York Times que nunca halló nada de valor durante sus cientos de incursiones en la red de alcantarillado de la ciudad. En su opinión, el sistema de alcantarillado neoyorquino es muy eficiente y no deja espacios ni grietas donde puedan quedar atrapados objetos de valor.

El sueño de que en el subsuelo de Nueva York hay tesoros olvidados esperando al más espabilado no es nuevo. De hecho, ya en el siglo XIX, el Times informó en diversas ocasiones del hallazgo de joyas, mascotas perdidas y cartas de Navidad recuperadas del alcantarillado. Según Duncan, "es una marea que irrumpe cada vez que llueve, y eso basta para arrastrar sedimentos, piedras pequeñas y cualquier otra cosa".

La sorpresa puede darse, pero no con el brillo que esperan los topos humanos. El protagonista de los vídeos de Undercity asegura que es mucho más probable que los buscadores de tesoros se topen con peligros mortales, como la falta de oxígeno y atmósferas potencialmente explosivas por las fugas en las tuberías de gas natural que recorren el subsuelo de la ciudad.